dhColombia informa a los familiares de las víctimas, las organizaciones sociales y defensoras de derechos humanos que, el teniente de la Policía Nacional, Reinerio Alberto Cuartas, quien fuera comandante del CAI de Verbenal la noche de la masacre del nueve de septiembre de 2020 – “9S”, fue sancionado por la Procuraduría General de la Nación con la suspensión del cargo e inhabilidad para ejercer cargos públicos por cinco (5) meses.
La Procuraduría encontró responsable a Cuartas por omisión de funciones. Se determinó que el oficial no dio la orden de atender de manera urgente, ni de permitir los primeros auxilios, al joven Christian Hernández Yara, de 26 años, quien fue impactado con arma de fuego a escasos metros del CAI Verbenal. La víctima permaneció con vida durante aproximadamente dos horas después del impacto, pero miembros del CAI restringieron su atención oportuna.
El expediente disciplinario constata que los policías no solo hirieron de muerte y omitieron la atención oportuna de la víctima, sino también se burlaron de él, asegurando sin fundamento alguno que era “un ñero” y una “persona sin importancia”. Al contrario de ello, Christian Hernández era un joven que trabajaba como domiciliario, era padre de dos hijas y su ausencia aún significa un vacío indescriptible para su familia.
Dado que el teniente Cuartas ya no está vinculado a la Policía, la sanción se traducirá en una multa económica que, según el Código Disciplinario, ni siquiera será utilizada para reparar a los familiares de víctimas, sino para engrosar los recursos de la propia institución de la Fuerza Pública, la cual mantiene un patrón de acción de afectación a los derechos a la vida e integridad personal de los jóvenes que ejercen sus derechos a la protesta y la libertad de expresión.
El fallo fue apelado por dhColombia bajo la objetivo de que la sanción contra Cuartas, corresponda a la gravedad de los hechos, la sevicia con la que se actuó y la posición en la que se encontraba. Aunado a evidenciar la responsabilidad de mando y por acción del coronel Roberto Carlos Sánchez, quien dio las órdenes a sus subalternos de uso de armas de fuego contra los manifestantes en esa noche de septiembre.

